Cómo controlar la preocupación


Todas tenemos preocupaciones, en general están asociadas a la planificación de nuestras acciones, a la toma de decisiones y a la resolución de problemas. Hasta estos puntos, son absolutamente normales.

Pero, existe otra clase de preocupación, derivada de los trastornos de ansiedad, en especial al TAG (trastorno de ansiedad generalizada). A pesar de lo molesta y angustiante que es la preocupación, sobre todo las últimas que mencionamos, se sustenta en una creencia positiva : "Porque me preocupo, las cosas salen mejor"; o bien "Si no me preocupara, no sentiría interés"; o "Me preocupo para que no sucedan tragedias".

Entonces, la preocupación aparece como un intento de resolver un problema que amenaza y sólo se convertirá en problemática cuando no llegue a buen término su función. Normalmente, nos pre-ocupamos cuando estamos frente a la presencia de un problema, ahora bien existen quienes viven preocupándose, es decir, en esta etapa previa a la ocupación del problema, viven pensando, anticipando las cosas.

Si eres de esta clase de persona, estos son los consejos para que puedas enfrentar este estado:

1- Deberás tener presente que la preocupación es controlable cuando se puede evaluar los pensamientos, contrastar su realidad, suspender la preocupación o dirigir la atención a sucesos más probables.

2- La preocupación es controlable en tanto se intente aplazar, se intente derivar solamente a un período de tiempo pre determinado durante el día.

3- Se debe aprender a estar aquí y ahora para poder ocupar la mente en cosas que son importantes y que son a las que realmente conviene dedicarles ese tiempo. Una vez que hayas podido debilitar las creencias negativas sobre la preocupación, comienzas a utilizar la preocupación como una buena estrategia para controlar resultados.

4- Aceptar el problema es el paso final y lo que es realmente difícil de lograr, pero no imposible.

5- Las técnicas de meditación son elementales. Ayudan de una manera espectacular en esta clase problemas.

Siempre hay que tener presente que la preocupación no va a reducir la probabilidad de los resultados negativos, contrario a lo que la ocupación por el problema puede producir. Y que tampoco es efectiva para resolver los problemas en concreto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario